lunes, 24 de agosto de 2009

ELIZABETH BATHORY




Gabriella Erzsébet o Alžbeta (Isabel, Elísabeth) Báthory-Nádasdy de Ecsed (Nyírbátor, Hungría; 7 de agosto de 1560 - Castillo de Čachtice, actual Trenčín, Eslovaquia, 21 de agosto de 1614), aristócrata húngara, perteneciente a una de las familias más poderosas de su país.
Ha pasado a la Historia por haber sido acusada y condenada de ser responsable de una serie de crímenes vinculados con la obsesión por la belleza que le han valido el sobrenombre de
"La Condesa Sangrienta". No obstante, algunos historiadores contemporáneos consideran que estos crímenes pudieron ser invenciones de sus enemigos en un contexto político muy complejo para buscar su perdición y muerte, tal como ocurrió.

Nace en 1560 en el seno de una de las más ricas familias húngaras.Si bien pertenecía a la más ilustre y distinguida aristocracia, siendo su primo Primer Ministro de Hungría, y su tío Rey de Polonia, también existen antecedentes esotéricos entre los miembros de su familia, como pueden ser un tío adorador de Satán y otros familiares adeptos a la magia negra o la alquimia, entre los que se puede contar a la propia Báthory, ya que desde su infancia había sido influida por las enseñanzas de una nodriza que se dedicaba a las prácticas brujeriles.
Además de una perversión sádica y sexual, la Condesa Elizabeth Báthory sentía especial atracción por la sangre, y no sólo se contentaba con beberla, habitual en los llamados asesinos vampíricos, sino que se bañaba en ella con el fin de impedir que su piel envejeciese al paso de los años.
Con 15 años se casa con un noble, (El Héroe Negro, y se van a vivir en un solitario castillo en los Cárpatos. El conde reclamado en una batalla, deja sola a Elizabeth por un tiempo.Elisabeth aburrida por el continuo aislamiento se fuga para mantener una relación con un joven noble al que las gentes del lugar denominaban "el vampiro" por su extraño aspecto.En breve regresa de nuevo al castillo y empieza a mantener relaciones lésbicas con dos de sus doncellas. Desde ese momento, y para distraerse de las largas ausencias de su marido, comienza a interesarse sobremanera por el esoterismo, rodeándose de una siniestra corte de brujos, hechiceros y alquimistas.
A medida que pasaban los años, la belleza que la caracterizaba se iba degradando, y preocupada por su belleza pide consejo a la vieja nodriza. Esta, le indica que el poder de la sangre y los sacrificios humanos daban muy buenos resultados, y le aconseja que si se bañaba con sangre de doncella, podría conservar su belleza indefinidamente...
En esa época, la Condesa tubo su primer hijo, al que siguieron tres más, ocupada por su papel maternal, intentó alejarse de las doncellas, por miedo de cara a la aristocracia, pero en el fondo le atraían las palabras belleza eterna. Pero más tarde cuando su marido fallece no tarda en probar los placeres de la bruja. Pronto morirá su primera víctima...
Una joven sirvienta estaba peinando a la Condesa, cuando accidentalmente le dio un tirón. Ésta, en un ataque de ira le dió tal bofetada que la sangre de la doncella salpicó su mano. Al mirarse la mano manchada, creyó ver que parecía más suave y blanca que el resto de la piel... mandó que cortasen las venas de la sirvienta y que metiesen su sangre en una bañera para que pudiera bañarse en ella.
A partir de ese momento, los baños de sangre serían su gran obsesión, hasta el punto de recorrer los Cárpatos en carruaje acompañada por sus doncellas en busca de jovenes hembras. Una vez en el castillo, las doncellas eran encadenadas y acuchilladas en los fríos sótanos bien por un verdugo, o por la propia Condesa, mientras las se desangraban y llenaban su bañera.Una vez dentro de la pila, hacía que derramasen la sangre por todo su cuerpo, y al cabo de unos minutos, para que el tacto áspero de las toallas no frenase el poder de rejuvenecimiento de la sangre, ordenaba que un grupo de sirvientas elegidas por ella misma lamiesen su piel.
Durante 11 años, los campesinos aterrados veían el carruaje negro con el emblema de la Condesa Báthory rastrear el pueblo en busca de jovenes, que desaparecían misteriosamente dentro del castillo. Los cuerpos sin vida eran sepultados en las inmediaciones del castillo, hasta que finalmente, tan sólo los arrojaban al campo para que las alimañas acabasen con ellos.
Se empezaron a extender rumores por todo el pueblo de que algo raro sucedía en el castillo. Finalmente encuentran los restos de más de una docena de cuerpos sin vida. Éstos armaron una revuelta insistiendo que el castillo estaba maldito y era residencia de vampiros, quejándose ante el propio soberano.
Atacar a una familia de poder en esa época era algo difícil, pero finalmente envían una tropa de soldados que irrumpen en el castillo. Al entrar, los soldados encuentran en un cuerpo pálido y desangrado de mujer en el suelo, otro aún con vida pero terriblemente torturada, que había sido pinchada para extraerle la sangre, y otra ya muerta tras ser salvajemente azotada, desangrada y parcialmente quemada. En los alrededores del castillo, desentierran otros 50 cadáveres. En los calabozos, se encuentran a gran cantidad de niñas, jovenes y mujeres con vida a pesar que algunas tenían señales de haber sido sangradas en numerosas ocasiones.
Una vez liberadas, sorprenden a la Condesa y a algunos de sus brujos en medio de uno de estos sangrientos rituales. Son detenidos y conducidos a prisión. Los crímenes sádicos de Báthory habían durado aproximadamente 10 años.
Báthory, aún con el privilegio de pertenecer a la nobleza, fue condenada a una muerta lenta: la emparedaron en el dormitorio de su castillo, dejándole una pequeña ranura por la cual le daban algunos desperdicios como comida y un poco de agua.
Murió a los cuatro años de permanecer en esa tumba, sin intentar comunicarse con nadie ni pronunciar palabra. Fue una especie de suicidio, de repente dejó de tocar la comida y fallece en 1614 con 54 años.

1 comentario:

Rembrandt dijo...

Ja ja Te Quedo Muy bien, me ganaste la idea de poner el relato de Báthory, pero bueno.
Por cierto, Buen blog, sigue así.