domingo, 24 de agosto de 2014

EL FANTASMA DEL PIRATA BARBANEGRA




El cruel pirata Barbanegra (cuyo nombre real era Edward Teach) era un hombre de gran talla que hacía
honor a su apodo con una profusa barba negra que se extendía casi hasta la cintura. Solía peinar la barba en
trenzas adornadas con cintas de color negro, y sobre sus hombros llevaba una bandolera con tres pistolas.
Durante veintisiete meses, Barbanegra aterrorizó a los marineros del Atlántico y el Caribe, abordando
buques para escapar con su carga, y ultimando a la tripulación de aquellos navíos que osaban oponer alguna
resistencia. Solía realizar los ataques al amanecer o atardecer, amparándose en las sombras. El barco pirata
enarbola el pabellón de un país amigo al de la víctima, y luego izaba la bandera pirata en el último momento.
Cuando las víctimas se rendían voluntariamente, perdonaba sus vidas; por el contrario, su crueldad no tenía
límites ni conocía piedad cuando debía someter a sus enemigos.
En noviembre de 1718, Barbanegra se retiró a su refugio favorito, en la Isla Ocracoke. Allí, se celebró una
descontrolada fiesta pirata, donde el alcohol fluía entre grandes hogueras. La fiesta se prolongó durante días,
y varios ciudadanos de Carolina del Norte enviaron un mensaje al gobernador Alexander Spotswood de
Virginia. El Gobernador Spotswood inmediatamente ordenó a dos buques, al mando del teniente Robert
Maynard de la Marina Real, zarpar hacia Ocracoke y capturar los piratas.
El 21 de noviembre de 1718, Maynard y Barbanegra trabaron una dura batalla. Uno de los buques de
Maynard bloqueó la ruta de escape del barco de Barbanegra. Barbanegra dirigió La Aventura, tal era el
nombre de su nave, muy cerca de la orilla. Parecía que el pirata encallaría, pero en el último segundo el
buque encontró el rumbo a través de un estrecho canal.
Uno de los buques de la Armada encalló en un banco de arena intentando emular al pirata. Barbanegra
disparó sus cañones sobre este, causando gran cantidad de bajas entre los hombres de Maynard. Los
tripulantes que habían sobrevivido a la metralla, se escondieron bajo la cubierta, con la esperanza de engañar
a los piratas, haciéndoles creer que habían vencido. Cuando los piratas abordaron el barco, Maynard y sus
hombres los atacaron.
El choque fue sangriento. Barbanegra y Maynard se encontraron cara a cara, disparándose el uno al otro.
Barbanegra falló, pero Maynard alcanzó al pirata. Aún herido, Barbanegra desarmó al militar con su espada
y se preparó para dar la estocada final, pero uno de los hombres de Maynard lo degolló por detrás.
Barbanegra continuó luchando mientras la sangre manaba de su cuello. Fueron necesarios cinco disparos más y una veintena de cortes antes de que el pirata cayera muerto.
Maynard debe haber pensado que la única manera de asegurarse de la muerte de Barbanegra era
decapitarlo. Colgaron la cabeza del bauprés y arrojaron el cuerpo de pirata por la borda. Según la leyenda, a medida que el cuerpo caía al agua, la cabeza colgando del bauprés gritó: “¡Vamos Edward!” y el cuerpo sin cabeza nadó tres veces alrededor del barco, antes de hundirse hasta elfondo.
Desde ese día hasta hoy, sostienen, elfantasma de Barbanegra ronda la Isla Ocracoke en busca de su
cabeza. En ocasiones, elfantasma decapitado flota en la superficie del agua, o nada debajo de ella. En ciertas
oportunidades las personas refieren ver una extraña luz que viene de la orilla de Ocracoke Island. En las
noches que la luz fantasma aparece, si el viento sopla hacia el interior, todavía se puede escuchar elfantasma
de Barbanegra caminando de arriba hacia abajo y rugiendo: “¿Dónde está mi cabeza?

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