sábado, 5 de enero de 2008

LA GATA BLANCA





Blanca y miguel eran un matrimonio aparentemente feliz hasta que ella cayo presa de una gravísima enfermedad que la mantenía en cama sin poder moverse.

al principio, miguel se quedaba junto a ella todo el tiempo, pero pronto comenzó a agobiarse y la dejaba sola para irse de fiestas con sus amigos comenzando unos devaneos amorosos mas o menos serios con una prostituta del pueblo.

Varias veces durante sus encuentros la amante había observado que en la ventana, mientras hacían el amor, los observaba fijamente una gata blanca que no dejaba de maullar horriblemente todo el tiempo;

Extrañada, comento el hecho con miguel que no le concedió importancia alguna puesto que el callejón estaba siempre lleno de gatos.

Pero la chica ,que procedía de un pueblo pequeño y era muy supersticiosa por naturaleza, no veía el hecho tan casual como miguel y comenzó a observar que la gata aparecía solo y exclusivamente cuando estaba con miguel y desaparecía cuando el se iba de la misma misteriosa manera con la que había aparecido y comenzó a apoderarse de ella un terror sobrenatural que fue contagiando a miguel, que creía ver al animal por todos lados.

Mientras tanto, blanca cada vez estaba peor de su enfermedad, frecuentemente sufría de graves dolores y pesadillas lo que hacia que miguel tuviese que quedarse junto a ella y no pudiese salir a reunirse con su amante.

Una noche, no aguantando mas la situación decidió salir a pesar de que blanca no se encontraba bien.

-no deberías salir hoy.- esta muy grave .- le advirtió la hermana de blanca

-metete en tus asuntos –contesto cortante.- volveré pronto , llámame al movil si necesitáis algo.-

sin darle ni siquiera tiempo a contestar salió de la casa con aire decidido. Dispuesto a acabar con aquella tontería del gato para siempre.

Ensimismado en estos y otros pensamientos andaba cuando vio frente a el a la gata.

Durante unos segundos se apodero de el un terror ciego pero se sobrepuso y apuñaló al animal varias veces a sangre fría para asegurarse de que acababa con el para siempre.

-se acabó¡.- murmuro mientras se encendía un cigarrillo y se dirigía al prostíbulo a reunirse con su amante.

Si embargo ,nunca llego a entrar, no había dado ni dos pasos cuando recibió la aterrorizada llamada de su cuñada anunciandole que blanca acababa de morir presa de fuertes y espantosos dolores y gritando el nombre de miguel entre gritos y maullidos

1 comentario:

InventoS dijo...

Muy buena historia, me gusta ademas que los gatos siempre tienen ese sexto sentido puesto que notan cosas que nosotros no vemos. Pero en un gato lo que mas me impresiona son sus ojos sobre todo cuando se quedan mirandote fijamente